Current track

Title

Artist


Se cumplen 25 años de ‘Blur’, la primera reinvención de Damon Albarn

Written by on 14 febrero, 2022

La derrota en la guerra del Britpop estaba sellada, como también el destino del movimiento, y era tiempo de saltar del barco y probar nuevos sonidos.

En junio de 1996, el momento en el que Blur se metió en el estudio para grabar la continuación de ‘The Great Escape’, la moral en la banda estaba por el piso. A pesar de que el disco había sido número uno en su país y había dado cuatro sencillos exitosos entre los 10 primeros del Reino Unido, la sensación era de derrota absoluta. La banda, hasta ese momento los niños bonitos de la prensa británica, se había dejado meter en la estúpida batalla del Britpop contra Oasis y, a pesar de ganar esa batalla, cuando ‘Country House’ se impuso como número uno ante ‘Roll With It’, habían sido arrasados en la posterior guerra, con el ‘(What’s the Story) Morning Glory?’ convirtiendo a la banda de los hermanos Gallagher en estrellas en EEUU.

En concreto era bastante duro para un Damon Albarn que había visto como pasaba de ser la imagen del movimiento al estúpido niño rico frente a la supuesta autenticidad de clase obrera de los de Manchester. Por su parte, el otro principal componente a la hora de componer, el guitarrista Graham Coxon, estaba desencantado con el sonido sin sorpresas del Britpop y había puesto sus oídos en el rock independiente estadounidense, en grupos como Pavement o Guided By Voices. Antes de entrar le escribió una carta a Albarn diciéndole que quería hacer música que «asustase a la gente de nuevo».

Al principio Albarn estaba confuso ante estas influencias, no en vano el había sido de los primeros en enrollarse con la Union Jack y proclamar la superioridad de lo británico ante el Grunge y la música alternativa. Pero ahora podía ver claro como había sido utilizado por la prensa de su país y como todo el Britpop se había convertido en una moda más que en un movimiento verdadero. Los Kinks y Ray Davies seguirían siendo sus ídolos de por vida pero era hora de olvidarse de los pastos verdes y el té y buscar un nuevo sonido. El cambio también se vería en sus letras, no más estudios de personajes a lo David Watts, como Tracy Jacks o Dan Abnormal, era hora de mirar hacia dentro y sacar temas más personales.

El líder de la banda dio rienda suelta a Coxon para revitalizar su sonido y este vio en las nuevas composiciones de Albarn el caldo de cultivo perfecto para un sonido mucho más lo-fi y sucio. En el estudio comenzaron a hacer ‘jams’ para sacar temas, algo que nunca habían hecho, y las relaciones entre los miembros mejoraron cuando decidieron olvidarse de las listas de ventas y de las competiciones prefabricadas para centrarse en la música que estaban creando.

Y las canciones que estaban creando estaban dentro de lo mejor de su carrera, desde ese homenaje a los Beatles que abría el disco llamdo ‘Beetlebum’, algo que no era tan obvio como parecía y es que no eran los Beatles del ‘Revolver’, el disco sobre el que se construyó el Britpop, sino los fracturados Beatles del ‘Doble Blanco’, además la letra no iba sobre estrellas del rock que querían vivir para siempre, sino sobre la adicción de Albarn a la heroína, un hábito en el que había caído junto a su novia, Justine Frischmann de Elástica.

Le seguía la canción con la que iban a despuntar, al fin, en el mercado americano, el trallazo de punk pop que era ‘Song 2’, posiblemente su canción más conocida y utilizada, una canción que comenzó como casi una broma, cuando Coxon, convenció al compositor, Albarn, para acelerarla y convertirla en un punk agresivo. ‘Country Sad Ballad Man’ podría haber aparecido en un disco de Pavement, mientras que la pegadiza ‘M.O.R.’ le copiaba la progresión de acordes al ‘Boys Keep Swinging’ y al ‘Fantastic Voyage’ de Bowie.

Puede que la canción más significativa del disco fuera ‘Death Of A Party’, Albarn le dice adiós definitivamente a la fiesta del Britpop con esta brillante canción que puede verse como el antecendente más claro de Gorillaz. En la letra parece que hacen referencia a su papel en esa estupidez que fue la guerra contra Oasis, indicando «¿Por qué nos molestamos? Debimos mantenernos alejados».

Albarn y Blur lo tenían claro, el Britpop estaba totalmente agotado y había que buscar nuevos caminos, como dijo el cantante «podría sentarme al piano y escribir brillantes canciones pop observacionales todo el día, pero hay que seguir adelante». No se equivocaba, ese mismo año Oasis se ahogaría en su propio exceso, y montañas de cocaína, con el complaciente ‘Be Here Now’, seguirían siendo la banda de rock más famosa del planeta pero no volverían a acercarse a la fuerza de sus dos primeras maravillas nunca más.

Cuando el disco apareció finalmente, un 10 de febrero de 1997, mucha gente en su compañía pensaba que la banda estaba cometiendo un suicidio comercial, pero tanto ‘Beetlebum’, el sencillo de adelanto, como el propio disco, subieron a lo más alto de las listas inglesas, dando la razón a una banda a la que en esta ocasión se la sudaba el resultado comercial.

La muerte definitiva del Britpop llegaría con la aparición del ‘Ok Computer’ de Radiohead, que les convertiría en el nuevo faro de la música rock, por suerte para ellos Blur ya habían saltado del barco unos meses antes con este notable disco en el que se reinventaban a sí mismos, demostrando que podían seguir siendo un gran grupo sin necesidad de Union Jacks y estúpidas peleas de gallos. Albarn había demostrado un increíble sentido de adaptación y de su sentimiento de derrota llegó su capacidad para tener una carrera mucho más allá del Britpop y los propios Blur. Este fue el primer paso de esa nueva carrera.

Tagged as

Reader's opinions

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *